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Tres Días… Eternos – Zelda Majora’s Mask – Creepypasta

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Tic-tac, tic-tac. Entrar a ciudad reloj, encontrarme con la gran hada. Luego salvar a la anciana, llegar a tiempo para el observatorio. Tic-tac, tic-tac. En qué se ha ido el tiempo, ya estoy frente a mi destino pero… pero no estoy listo. Siento pesado el cuerpo, es una tortura estar aquí arriba y me enfermo con este horroroso ser. Cómo puedo tomo fuerzas y mis recuerdos me ayudan. He ganado…
Tic-tac, tic-tac. Entrar a ciudad reloj, salvar a la anciana. Adentrarme al inmenso pantano, los lugareños son hostiles, estoy asustado pero debo ayudar. La bruja no es mala pero este lugar no parece bueno. Tic-tac, tic-tac. Sin saber estoy vagando por un templo en total oscuridad, es una profunda pena la que percibo pero no puedo dejar de avanzar, solo tengo un día más… necesito más tiempo. El guerrero es espantoso, no sé si pueda lograrlo, jamás había visto algo así.
Estoy de nuevo en ciudad reloj, no puedo salvar a la anciana. Debo darme prisa, el Pico nevado está muy lejos pero no dejo de pensar que la anciana ya la salve dos veces. ¿Por qué siento un enorme pesar? Este día llueve mucho, la nieve me ahoga y el frío congela mis pensamientos. Angustia y tortura… solo tengo diez años. No puedo lograrlo, necesito más tiempo. Tic-tac, tic-tac. Escucho los llantos del goron, necesita mi ayuda, no. Toda la tribu me necesita. No lo parece pero de pronto soy más fuerte, más grande, puedo pelear sin espada pero esta canción no me deja en paz. Me estoy volviendo preso de sus notas.
Ya no tengo percepción del tiempo y no sé ni siquiera dónde estoy. Debería estar ayudando a la tribu, o salvando a los goron pero esta niña tiene a mi caballo. Este día ya ha pasado muchas veces y aun así se repite, pronto vendrán los alienígenas… Tic-tac, tic-tac. Flecha tras flecha, los chillidos son infernales y esta maldita canción no deja de sonar en mi cabeza. La noche ha pasado… pero no pude salvar a la anciana y este día llueve perpetuamente. Debo darme prisa e ir a la gran bahía y luego a la tribu de árboles y luego salvar a los goron. Mis piernas pesan mucho.
Tic-tac, tic-tac. Ciudad reloj de nuevo está despreocupada. No son conocedores de los horrores que he visto, que nadie debería ver y que no deberían existir. ¿Por qué no puedo hacer todo? Estoy solo… no. Estoy conmigo. Me dispongo a ayudar a la gente, a jugar con los niños del pueblo, aprender técnicas con el maestro espadachín, ayudar a la anciana, buscar a un hombre del que todos saben algo pero nadie sabe nada, bailo con las mujeres de lejanas tierras y los búhos hablan. Estoy exhausto pero la carrera de goron está a punto de comenzar, los herreros necesitan el polvo para mi espada… esta vez si podré matarlo de una vez por todas. Tic-tac.
La gente parece agitada, la luna está sobre nosotros y la podemos casi tocar. Pero es ella quien quiere abrazarnos, el aire pesa. Todos corren y otros se quedan esperando, no lo entiendo. Todo me parece irreal… la tribu deku, los goron e incluso los queridos zoras. A todos les he fallado. Si tuviera más poder podría lograrlo, he escuchado de un objeto que tiene la fuerza de miles de personas.
Incluso mi amigo el cartero está triste, mi maestro está asustado, la señora más elegante es un manojo de nervios y yo tengo miedo. Un profundo sentido del deber me echa la culpa y siento el dolor de todos. Pero… pero al menos podré ayudar a dos enamorados, tengo que poder hacer algo. Aunque sea algo.
Tic-tac, tic-tac. Estoy en la ciudad reloj de nuevo. Debo ayudar a la cantante, me parece conocerla pero a la vez nunca la he visto en mi vida. Los pequeños huevos… ellos no tienen la culpa de haber nacido, no merecen morir sin vivir antes. Tengo que
salvarlos pero no sé cómo. Parece tonto e inexplicable pero no soy yo, estoy en otro cuerpo y ahora lo entiendo, duele mucho… solo duele mucho.
Maldita ciudad, maldita realidad. Nada existe, todo está en mi cabeza y parece que los recuerdos se crean nunca existieron. Tardé un día en llegar al valle, pareciera que llevo años en estas tierras. Todo es árido pero a lo lejos logro escuchar música, es una casa pintoresca que parece sacada de un cuento. Pasaré más tarde, primero debo descubrir los secretos de quienes murieron aquí. Tic-tac, tic-tac. Me encontré a un fantasma compositor, la casa era habitada por un monstro y su hija. ¿Cómo es posible que pueda sobrevivir en esta tempestad? Esa pequeña de seis años ha presenciado miles horrores. El pozo no era diferente a todo en este sueño, lúgubre y confuso. A esta hora seguro los alienígenas se llevaron a la pequeña y sus vacas, los huevos zora habrán dejado de existir, nadie podrá encontrar a Kafei.
El antiguo rey sabe mucho, la torre es infinita y está de cabeza todo. Soy muchas personas, y unos gusanos gigantes están frente a mí. Nada me parece real, pero el dolor es inconmensurable, cada vena de mi ser explota, me siento gigante y de pronto he arrancado otra vida. Tic-tac, tic-tac. Los gigantes rojos están frente a mí, su voz dice que todo saldrá bien. Cómo pueden estar seguros de eso.
Un nuevo día, no me importa nadie. Salvaré a todos pero no a cada uno. La noche se acerca, es fría y llena de estrellas. El festival ha comenzado, nadie lo sabe pero todos moriremos.
De nuevo estoy frente a ellos, quieren jugar… pero su juego no es un juego. Que ser tan horrible, grita y llora o está riendo. Disfruta el dolor. La batalla más difícil que he tenido, pero la criatura sigue, ahora corre y no puedo ver sus movimientos, la sala es enorme y siento como me apuñalan por todos los lados. Necesito ayuda, tengo mucho miedo, se ha caído pero aún respira… ¡No! ¡No, no, no, no! Me mira con odio, con una mirada que nunca ha conocido el amor, la rabia lo invade.
Tengo que hacerlo, usar la rabia de todos. No soy yo, jamás podré hacerlo, soy una fiera que busca sangre. La máscara cubre al verdadero ser, son un cumulo de músculos pulsantes y gritos infinitos, me volveré loco. ¡Pero deja de moverte de una vez por todas! Maldito, repugnante. ¡Muere, muere! Aún escucho gritos… pero son los míos. Todo ha terminado.
Tic-tac, tic-tac. Entrar a ciudad reloj, encontrarme con la gran hada. Luego salvar a la anciana, llegar a tiempo para el observatorio. Tic-tac, tic-tac. En qué se ha ido el tiempo, ya estoy frente a mi destino pero… pero no estoy listo. Siento pesado el cuerpo, es una tortura estar aquí arriba y me enfermo con este horroroso ser. Cómo puedo tomo fuerzas y mis recuerdos me ayudan. He ganado…

Escrito por: Álvaro Amaya