piel de nintendo

Piel de Nintendo – Creepypasta

Aún recuerdo lo emocionado que estaba esa semana por iniciar mis vacaciones. Todo era perfecto, hasta cierto punto de vista. Rente una cabaña a las orillas del bosque llamado “El triángulo de Bridgewater”, lugar famoso por los avistamientos ovnis y otra clase de fenómenos paranormales. Este tipo de lugares siempre me han causado mucha curiosidad, al igual que a las otras personas que se encontraban en las otras cabañas, o eso es lo que pensé. Por mi parte, esperaba tener algún tipo de encuentro cercano con un ovni y, para no aburrirme durante la espera, lleve conmigo mi Game Cube con mis títulos preferidos.

El primer día fue algo normal. Salude a las personas que se encontraban en las otras dos cabañas y rápidamente comenzamos a convivir. Exploramos la zona por algunas horas. El paisaje era lúgubre y silencioso, un lugar perfecto para lo que yo estaba esperando. Muy pronto comenzó a oscurecer, por lo que decidimos volver. Llegando a las cabañas, invite a mis nuevos amigos a jugar unas partidas de Super Smas Bros. Melee y de Mario Kart Double Dash. Sacamos la consola y el televisor fuera de mi cabaña para poder jugar a la intemperie mientras asábamos salchichas en una fogata para preparar hot dogs. La noche fue muy alegre, pero pasada la media noche, decidimos retirarnos a descansar. Al día siguiente, me levanté muy temprano para hacer un recorrido matutino, de la misma forma que lo hacía antes de terminar aquí, pero, al salir, me encontré con algo extraño. Detrás de mí cabaña se encontraban unas huellas que venían desde la cabaña de al lado. Cometí el error de no darle importancia y seguir con mi camino puesto que, los habitantes de esa cabaña eran una pareja joven y pensé que habían salido a divertirse después de que nos despedimos la noche anterior.

Seguí con mi camino, pero después de 15 minutos de recorrido, volví a toparme con esas huellas. En ese momento deje de pensar que eran de mis vecinos debido a que estaban en un lugar bastante alejado y muy al descubierto. Tome mi celular, encendí la cámara y comencé a seguir las huellas hasta que llegue a una zona inaccesible debido a la densidad del mismo bosque. Decidí regresar lo antes posible a las cabañas e informar a mis amigos sobre mi descubrimiento, pero al llegar, los tres ya me estaban esperando. Entre todos comenzaron a reclamarme por unas huellas que encontraron fuera de sus cabañas. Ellos me acusaban de estarlos espiando durante la noche, pero antes de que las cosas se pusieran peor, les mostré el video de las huellas que encontré en lo profundo del bosque. Comparamos las huellas que estaban detrás de las cabañas y las del video, y llegamos a la conclusión de que eran las mismas. El enojo se convirtió en tensión debido a que, si no eran mis huellas, ¿de quién eran? Lo primero que hicimos fue ponernos en contacto con los guarda bosques, los cuales llegaron después de unos minutos. Se pusieron a investigar y, por la tarde, nos dieron la noticia de que eran las huellas de un animal y que no debíamos tener miedo. La otra chica, que al igual que yo viajaba sola, les pregunto de qué clase de animal se trataba. Su respuesta fue: “Se trata de un primate”.

Al escuchar esas palabras, los cuatro nos tranquilizamos y, aparte de eso, se nos dijó que la búsqueda del animal se haría al día siguiente. Ellos nos propusieron llevarnos a la cabaña de vigilancia para que no se volviera a repetir el suceso, pero nos negamos. Tomamos la decisión de quedarnos. Un grave error. Continuamos con nuestro día de manera normal, pero al llegar la noche, todos decidimos quedarnos en una sola cabaña para poder estar más seguros. Volvimos a pasar la noche jugando para poder deshacernos del estrés antes de dormir, pero fue en ese momento cuando todo comenzó de verdad.

El otro chico fue al sanitario y, según recuerdo, regreso corriendo y muy asustado. Le preguntamos qué era lo que había sucedido y nos respondió que, desde la ventana, observó al Capitán Falcon fuera de la cabaña. En un inicio no le creímos, por lo que salimos con lámparas a revisar.

Llegamos al lugar donde nos aseguró que estaba el personaje en cuestión, pero lo único que pudimos encontrar fueron las mismas huellas que vimos por la mañana. Quisimos regresar adentro, pero al voltear la mirada hacia la entrada, vimos a toda la plantilla de personajes, de Super Smash Bros. Melee, custodiando la puerta.

De verdad me apena decirlo, pero fui yo quien gritó por la sorpresa, y quien hizo que esas cosas se dieran cuenta de nuestra presencia. Rápidamente quisieron acercarse a nosotros, pero huimos hacia el bosque. Al inicio estábamos todos juntos, pero con el terror apoderado de nosotros, comenzamos a ser más torpes. La joven pareja tropezó con una raíz, lo que ocasiono que cayeran al suelo. Quise ayudarlos, pero al observar bien, vi a esas cosas encima de ellos, por lo que no pude hacer otra cosa más que correr junto a la otra chica.

No pasó mucho tiempo para que pudieran alcanzarnos, pero, y me avergüenza decirlo, me salve al dejar atrás a esa chica. Mientras seguía corriendo, pude escuchar sus gritos de dolor, pero no me atreví a regresar debido al terror que tenía y a que, el monstruo que utilizó la piel de mi personaje favorito, Link, me seguía de cerca.

Seguí corriendo toda la noche hasta que llegó el amanecer. Me deje caer en el suelo y me desmaye. Cuando desperté, estaba esposado dentro de una sala de interrogación. Los agentes de policía me acusaron de haber asesinado a mis amigos, pero yo lo negué todo y conté lo que sucedió en realidad. No me creyeron, ni ellos ni el juez que me encarcelo. Al llegar a la prisión, todos me preguntaban cómo fue que llegue hasta a ese lugar. Les platique lo sucedido, pero nadie me creyó, a excepción de un anciano, quien me habló sobre los llamados “Skin Walkers”. Al escucharlo, me di cuenta de que esas cosas, usando la imagen de mis personajes favoritos, fueron las que nos atacaron aquella noche. Durante mi estancia en la prisión, he oído rumores en tono de broma sobre aquel bosque. En ellos dicen que los personajes de Nintendo te acechan, pero yo sé que no son solo rumores. Entre los pocos que hemos sobrevivido y los que creen ciegamente en la existencia de los Skin Walkers, conocemos a aquel bosque como: El bosque con la piel de Nintendo. Espero que tomen esta declaración enserio. Creo que eso es todo para mí antes de quitarme la vida. Esto lo hago porque, a pesar de que estoy en una prisión de Texas, sigo siendo acosado por el Skin Walker que se disfrazó de Link. Siempre me vigila, esperando el momento en que la reja se abra, pero yo ya no puedo esperar más. Así que, adiós.